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Cinco integrantes de la unidad canina de la Policía de Guadalajara llegaron a la jubilación, tras una década de servicio siendo héroes de cuatro patas buscando y localizando armas, explosivos y drogas en la ciudad.

Su tamaño y sensibilidad olfativa hacen que los perros sean la ayuda perfecta para la policía en la detección de drogas, armas y explosivos, reduciendo hasta en un 80 por ciento el tiempo en comparación con el humano. Para estos peludos de cuatro patas, realizar estas actividades es un juego, sin saber que en realidad se trata de un trabajo de gran responsabilidad.

Así como a los gendarmes les llega el tiempo de retirarse, a 5 de los 10 perros policía del escuadrón K9 de la Comisaría de Guadalajara les llegó la jubilación el pasado 7 de febrero, luego de cumplir entre 8 y 12 años de servicio. El mayor era Edón, un labrador de 13 años de edad que desarrolló cáncer y que debido a su delicado estado de salud, lamentablemente murió el pasado 2 de marzo. En su labor realizó cerca de 6 mil servicios de búsqueda de explosivos, entre inspecciones preventivas en el Consulado Americano, en los edificios de la Comisaría y Presidencia Municipal y el Estadio Jalisco, además de identificar 180 kilos de pirotecnia.

Los otros canes dados de baja fueron: Charger, también labrador de 11 años, King y Blondie, pastores belga de 10 y 9 años y Simba, pastor alemán de 10 años. Estos oficiales de cuatro patas y olfatos aguzados llegaron a la corporación entre el 2007 y 2009, ya con un entrenamiento que consiste en asociar aromas con su Kong, un juguete que es básico en su formación, para comenzar su labor cuando tenían alrededor de un año de edad. Las especialidades de Edón y Charger eran la búsqueda y localización de explosivos; Simba, King y Blondie, búsqueda de armas de fuego y explosivos. Blondie, adicionalmente, obtuvo entrenamiento en intervenciones tácticas.

Seguro te preguntas, ¿qué pasó con estos héroes una vez que dejaron “los uniformes”? Jesús Manuel Covarrubias Lamas, primer comandante de la agrupación K9, explicó que King y Blondie se dieron en adopción a sus antiguos entrenadores, pues tienen capacidad para cuidar de ellos y otorgarles la atención que requieren. Mientras que Charger y Simba, aunque ya no están en servicio, siguen bajo resguardo de la Comisaría en las instalaciones del K9, pues gracias a su basta experiencia aún pueden apoyar en algunas tareas mínimas.

Pero como el deber llama y hay que seguir combatiendo el crimen, sus lugares en el escuadrón no quedaron vacíos: “para cubrir las necesidades que Guadalajara requiere, se realizó una selección de caninos, los cuales fueron rescatados de la Dirección de Control Animal de Guadalajara, quienes participan de manera activa apoyándonos con la selección de nuevos talentos caninos, afirmó Jesús Manuel.

Los agentes peludos recién llegados son Camila, raza labrador y Alexa, pastor belga, dos chicas especializadas en búsqueda y localización de explosivos; los niños Argus y Tazmania, a quien llaman de cariñoTaz”, ambos pastor belga y expertos en búsqueda y localización de armas de fuego y narcóticos, además de Kassam, pastor alemán especializado en búsqueda y localización de armas de fuego y narcóticos. “Las razas pastor alemán, pastor belga y labrador cuentan con capacidades físicas aptas para el trabajo policiaco. Por ejemplo, su olfateo, capacidad de adaptación a cualquier clima y sobre todo su carácter noble”, aseguró primer comandante del grupo K9.

Vida de perro… policía

A lo largo de su carrera profesional, estos caninos tienen varios manejadores, por lo que se busca que sean apegados a todo el personal de la unidad para trabajar en determinado momento con cualquiera de ellos. Para ser los mejores, todos los días reciben adiestramiento, una sesión de recordatorio de aromas en distintos escenarios y rutina de ejercicio de una a dos horas. ¡Ah! Pero sin dejar de lado el tiempo de recreación. El escuadrón cuenta con espacio de dormitorios para estos agentes, además de disponer de un veterinario que está al pendiente de su salud y así poder medicarlos o manejar su alimentación de acuerdo con sus necesidades nutricionales y la actividad que realizan. La atención es las 24 horas del día.

“En la Comisaría de la Policía de Guadalajara trabajamos con ellos mientras sus condiciones de salud sean óptimas y mantengan el interés en las actividades que realizamos. Sin embargo, en algunos países como Estados Unidos y España el tiempo de trabajo de los canes es entre los 8 y 10 años”, comentó Jesús Manuel. Aunque el reglamento interno de la Policía de Guadalajara no establece los ascensos de los canes, lo que sí se hace es condecorarlos por buenos servicios y entrega en su trabajo. ¡Bien merecido!

Fotos cortesía Policía de Guadalajara

Agrupación K9

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Edón

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Charger

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Blondie

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King

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Simba y Jesús Manuel Covarrubias Lamas, primer comandante de la agrupación K9

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