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En el hotel canino Dog Dog, durante tres semanas de la última temporada vacacional recibimos una gran cantidad de perros, todos de diferentes perronalidades, razas tamaños, edades y condición física.

Fue una experiencia muy grata recibir como huéspedes a nuestros miembros concurrentes de guardería y paseos, así como a los alumnos de educación y rehabilitación de conducta. También fue muy grato contar con la compañía de nuevos perros, que nos alegraron el día y nos representaron una oportunidad para seguir conociendo a cada vez más amigos peludos.

Durante estos días, el staff de Dog Dog se entregó en cuerpo y alma para dar la mejor atención a cada uno de los perros y sus humanos. Nuestro trabajo fue de 24 horas, comenzando con las actividades desde muy temprano. A las 6:30 los perros más madrugadores comenzaban a despertarse, por lo que hacíamos limpiezas y los sacabamos a paseos sanitarios. Así para las 8:00 de la mañana la mayoría ya estaba desayunando después de haber recibido su primer paseo del día.

Después de reposar el desayuno, los perros comenzaban su tour de paseos recreativos, mientras unos caminaban, otros se divertían en la alberca, otros en el agility y otros corrían y jugaban entre ellos.

Lo más divertido para nuestros huéspedes es que durante sus días de vacaciones, cada uno tuvo la oportunidad de vivir una experiencia totalmente etológica (es decir de acuerdo a su naturaleza y necesidades primarias como perros), sin dejar de lado los cuidados y atenciones especiales que cada uno requiere.

¡Cada perro tuvo días increíbles! Lo más interesante fue ver cómo algunos perritos que no acostumbraban salir a pasear con otros perros, o que no tenían en su rutina la oportunidad de disfrutar tantas actividades, durante estos días pudieron vivir muchas nuevas experiencias, socializar y conocer más sobre la vida entre perros.

Como en todas las experiencias nuevas, los perros que nunca habían vivido esto, y menos por tantos días se fueron agotados a casa, ¡Pero contentos! Nos dio mucho gusto ver su evolución durante estos días, ya que llegaron muy tímidos en algunos casos, y con el paso del tiempo fueron desenvolviéndose. Otros que llegaron con actitud de Juan Camaney, se fueron más tranquilos al darse cuenta de que la convivencia debe ser pacífica para pasar un mejor momento.

Nuestra misión de brindar unas vacaciones totalmente perrunas se logró. Dimos a cada perro la oportunidad de mojarse, ensuciarse, correr, caminar y estirar las patas, jugar, aprender sobre la convivencia en manada, conocer de cerca a sus cuidadores quienes además de chiquearlos y apapacharlos les dieron atenciones especiales como limpieza de ojos, cepillados, alimentación específica, etcétera.

Los perros viejitos, con alguna discapacidad, condiciones de raza particular y cachorros, fueron mimados con muchos apapachos, paseos cortitos, y acercamientos a experiencias nuevas y positivas para enriquecer su vida sin ponerlos en riesgo. Una de las experiencias más gratas es enseñar a cachorros a convivir con viejitos, ya que de ellos aprenden mucho sobre el respeto al espacio perronal y que hay otras formas de convivencia, además del juego.

Además de diversión, convivencia y aprendizaje, cada perro fue tratado de acuerdo a su perronalidad y necesidades. Algunos requirieron cuidados especiales por su raza, edad, salud. Para otros fuimos como un chef, pues inclusive llegamos a preparar platos con papaya, pollo, jamón, o en otros casos a los que no comían agregamos bocadillos apetecibles para hacer más interesante su plato, pues una de nuestras preocupaciones es que los perros coman para mantenerse fuertes durante su estancia y actividades perrunas.

Eso sí, al final la mayoría tuvieron que ducharse, pues estar en Dog Dog significa ser totalmente perro, por eso nosotros les permitimos que exploren y hagan lo que más les gusta siempre y cuando eso no implique una pelea.

¡Fueron días increíbles en el hotel canino! Terminamos todos muy agotados, pues cada perro se llevó un pedacito de nosotros, de nuestra energía. Pero también nos dejó algo muy importante, la satisfacción de nuestro trabajo y las ganas para seguir haciendo esto con gusto. Cuidar perros y sobre todo, ayudarlos a vivir la experiencia de #serdogdog y vivir unas vacaciones totalmente perrunas, ¡Es nuestra misión!

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