Compartir:

Como lo platicamos en nuestro Face Live sobre TRES LECCIONES BÁSICAS QUE DEBES ENSEÑAR A TU CACHORRO, el control higiénico y la enseñanza del lugar en dónde debe hacer tu cachorro del baño, es una de las primeras lecciones que conviene trabajar muy bien desde el principio.

Conviene que hagas esto cuánto antes, ya que mientras más tiempo pase tu perro sin aprender una metodología adecuada para controlar sus esfínteres, será más fácil que se equivoque al crecer, o que cuando madure sexualmente puedas sufrir el problema de marcaje.

La información que a continuación te comparto puedes llevarla a cabo tú solo o con la ayuda de un profesional. Si deseas asesoría personalizada no dudes en acercarte a nosotros en [email protected] o al 3315849210 por WhatsApp o celular.

A continuación te comparto 3 lecciones básicas para enseñarle a tu cachorro a hacer del baño en su lugar:

  • Prepara el espacio. Si tienes tapetes en tu casa, tienes dos opciones: retirarlos en este proceso o dejarlos y jugártela, ya que es probable que tu perro los orine o defeque en ellos; es natural que los perros hagan del baño sobre texturas como éstas. Si decides jugártela, entonces te doy un tip fuera de lo común pero muy funcional en la mayor parte de los casos: esparce  premios por todos los tapetes para que busque  comida en ellos. De esta manera, tu perro ubicará a estos objetos como un lugar para comer, no para defecar. Puedes aplicar este paso también con otras  áreas de la casa. Un perro equilibrado no hace del baño en el mismo lugar en el que come. Haz esto varias ocasiones, no sólo una (tampoco es magia). Si orina o defeca en los lugares donde esparciste la comida, entonces acércate a o algún profesional, ya que tendríamos que trabajar esta situación desde otros ángulos.
  • Administra los alimentos y el agua. Por lo general uno de los principales  errores que se cometen al llevar a un cachorro a casa, es que dejarles a libre acceso el agua y/o la comida. En el caso de la comida, selecciona los horarios en los que darás el alimento. Observa a tu perro y mantenlo en una área controlada los siguientes 30-90 minutos, pues será su periodo de digestión y es probable que transcurrido X tiempo en ese margen, haga del baño. Casi siempre será igual, para que estés al pendiente y lo lleves a donde debe hacer del baño. Cuando lo lleves, sé paciente y espera a que haga. Yo sugiero que sea en un paseo, pero si aún es pequeño para salir, entonces puede ser tu jardín, regadera, patio, balcón o área con pañal tipo tapete. El secreto: sé paciente, no es magia y por eso tendrás que perseverar. Seguro pensarás, “¡ya no hizo!”, lo meterás a casa, lo dejarás  libre y ¡oh sorpresa!, hará popó a medio pasillo… ¡chin! Punto para los malos hábitos, autogol para ti. Sé paciente.

En el caso del agua, dale acceso a ella por periodos de tiempo; es decir, por las mañanas déjale su plato de agua unos 30-60 minutos y a los 30-90 minutos después, sácalo a hacer del baño o llévalo al área en donde debe hacer. A medio día igual, lo mismo en la noche. Ojo: retírale el agua 2 horas antes de llevarlo a la cama, sácalo o llévalo a su lugar para hacer del baño  15 minutos  antes de acostarlo. Es un mito que los perros deben tomar agua todo el día. El agua debe estar accesible durante diferentes  horarios y en caso de que tu perro pase mucho tiempo  solo, entonces tendrás que dejarle el agua y un lugar accesible al que pueda recurrir para hacer del baño.

  • Educa sus esfínteres: Otra forma de evitar que tu perro haga todo el tiempo del baño y en donde le den ganas, es enseñarle  horarios para defecar y orinar. Una herramienta muy útil para hacer esto es la kennel. Conoce los beneficios de la kennel en este artículo La kennel y sus beneficios.  Para comenzar a utilizarla de forma adecuada te recomiendo  acercarte a nosotros, o también puedes ver este video en el que se ofrece una breve guía sobre cómo introducir dicha herramienta. Una vez que tu perro elige la kennel como un espacio para refugiarse y dormir, entonces podrás empezar a enseñarle a controlar  esfínteres. Comienza por meter a tu perro  1 minuto y luego lo sacas directo a donde debería hacer del baño. Incrementa con el paso del tiempo su estancia en la kennel, pasa poco a poco de 1 minuto hasta 8 horas (una noche por ejemplo) en la kennel y sácalo directo a hacer del baño. Con esto lograrás que pase una noche  sin hacer del baño, de tal forma que ya cuando crezca podrás dormir con él, amanecer para salir a caminar y que orine y defeque en la calle. Recuerda recoger sus heces. Cuando logres que tu perro  aguante las 8 horas con regularidad, podrás prescindir de la kennel y ahora sí podrás llevarlo a cualquier lugar, por ejemplo hoteles, la casa de tus parientes, la oficina, etc. Lo único que tienes que hacer es seguir el paso 2 y estar al pendiente de que tu perro haga del baño cada X tiempo. Cada perro tiene diferente tolerancia y tamaño de intestinos y de vejiga, por lo que no te puedo decir con exactitud cuánto tiempo podrá aguantar tu perrito.

Si quieres saber sobre más tips y lecciones básicas sobre cómo puedes enseñar a hacer del baño a tu perro en su lugar, controlar  esfínteres o evitar conductas antihigiénicas, te sugiero leer los siguientes artículos:

Por Lina Palafox

Coach canino, experta en comportamiento, educación, adiestramiento y cuidado de perros. Directora y Co Founder de Dog Dog Encaminando a tu Perro, rehabilitador de conductas caninas, dogtrainner, terapeuta canino. Escritora, blogger y licenciada en Filosofía y Ciencias Sociales del ITESO.

Compartir: