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Existe mucha desinformación en lo que respecta al bozal. Sin embargo en Dog Dog decidimos dedicar  dos meses de nuestro blog para hablar específicamente de esta herramienta. En este último artículo de la serie queremos compartirte un resumen de lo que tratamos, así como las razones de por qué pensamos que el bozal podría ser una herramienta  útil para casi cualquier perro.

Antes de continuar este artículo te invitamos a revisar los siguientes temas:

Una vez que has leído toda la información anterior donde exponemos los beneficios del bozal, el proceso adecuado para adaptar a tu perro a éste, así como los tipos que hay con sus respectivas inconveniencias y beneficios, te compartimos las razones de por qué un y cuándo un perro puede o debe llegar a usar bozal.

El uso del bozal es obligatorio cuando:

  • Vas a viajar a países como España, donde las regulaciones para viajar con tu perro están bien establecidas,  como por ejemplo en los trenes de RENFE.
  • Si tu perro pertenece a la lista de los perros considerados potencialmente peligrosos según el Real Decreto 287/2002 de España:
    • Perros de raza: Pit Bull Terrier, Staffordshire Bull Terrier, American Staffodshire Terrier, Rottweiler, Dogo Argentino, Fila Brasileiro, Tosa Inu, Akita Inu.
    • Perros que manifiesten un carácter marcadamente agresivo o que hayan protagonizado  agresiones a personas o a otros animales. En este caso el Gobierno de España te lo solicitaría.

Te compartimos algunas de las razas que por lo general necesitan el bozal por trámite en algunos países o porque pueden llegar a presentar  problemas de gestión emocional en los que es necesario prevenir de una mordida contra otro perro o persona.

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El bozal puede ser necesario cuando:

  • Deseas prevenir  mordeduras en socializaciones con otros perros o personas.
  • Cuando el perro  no tiene buena gestión emocional y podría morder por diferentes causas (miedo, excitación, altos niveles de emoción o “rapto emocional”, entre otros).
  • Si tu perro no se deja manipular en sus visitas al veterinario o en la estética.
  • Programas de rehabilitación de conducta (en algunos casos).
  • Lugares públicos en los que el perro podría estresarse y morder.
  • Presentación con niños (si el perro ha mostrado no ser afectivo con ellos) hasta que se valide que el perro puede estar sin problema con ellos.
  • Evitar que levante  cosas del piso durante el paseo.
  • Para practicar, adaptar y hacer la experiencia más positiva para tu perro. Con ello podrás preparar a tu perro para cualquier situación en la que pudieras tener la obligación o necesidad de hacerlo.

Si tienes cualquier otra duda o requieres asesoría sobre el uso del bozal te recomendamos  acercarte a profesionales del comportamiento canino tales como etólogos o técnicos en rehabilitación de conducta. En Dog Dog podemos ayudarte también, escríbenos a [email protected] o al 3315849210.

Por Lina Palafox

Coach canino, experta en comportamiento, educación, adiestramiento y cuidado de perros. Directora y Co Founder de Dog Dog Encaminando a tu Perro, rehabilitador de conductas caninas, dogtrainner, terapeuta canino. Escritora, blogger y licenciada en Filosofía y Ciencias Sociales del ITESO.

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