Compartir:

¿Por qué mi perro come pasto?” es una de las preguntas favoritas de nuestros alumnos de asesorías de educación canina. Esta duda ha estado presente en los humanos desde hace mucho tiempo y para responderla circulan diversos mitos y explicaciones, ¿Cuáles son ciertos? En esta entrada te compartimos algunas razones que desde nuestra perspectiva etológica son las más convincentes y lógicas.

Primero hay que decir que es normal que los perros coman pasto de vez en cuando, pero si notas que hay un incremento significativo en esta práctica lo primero que tienes que hacer es consultar a tu veterinario para descartar problemas estomacales o deficiencias nutricionales. Puedes pedirle que haga a tu perro un examen de sangre para asegurarte que no tenga anemia u otra enfermedad.

Una de las razones por las que tu perro podría estar comiendo pasto es un trastorno del comportamiento llamado PICA, ocasionado por gastritis crónica que implica dolor estomacal. El pasto ayuda a liberar el malestar ya que provoca la expulsión de los ácidos gástricos que por lo general reconocemos como vómitos amarillos y muy líquidos. Sin embargo cuando el perro come pasto en realidad no se está purgando, lo que sucede es que el pasto provoca comezón en su garganta e irrita el tracto digestivo, así se produce el reflejo del vómito.

Si descartas las opciones anteriores, reiteramos, es normal que tu perro coma pasto de vez en cuando porque le gusta su olor y su sabor. Sin embargo eso implica algunos riesgos ¿Cuáles son los principales?

  • Irrita el estómago y la garganta.
  • Causa problemas digestivos o intoxicaciones al ser regado con aguas tratadas con pesticidas o desechos químicos.
  • Transmite enfermedades como la leptospirosis ya que animales como gatos, ardillas, ratas o los mismos perros orinan el pasto.

Si tu perro come pasto estas son nuestras recomendaciones:

  1. Evita que coma pasto dándole zanahorias, lechuga o algún vegetal que lo nutra y mantenga entretenido.
  2. Si vas a un parque mantenlo supervisado y entretenido todo el tiempo. Lleva juguetes e inclusive si ves que empieza a estar ocioso y disperso, retíralo y llévalo a dar una caminata con correa, si es necesario hazlo por pavimento.
  3. Cuando esté masticando el pasto dile “no” y a cambio dale algo que sí pueda ingerir o masticar.
  4. Detecta si se lo come o solo lo mastica. Si se lo come dale otra cosa comestible. Si lo mastica y lo escupe dale un juguete de hilos para que experimente esa sensación de cosquilleo en la boca, tan agradable para los perros.
  5. Desparasítalo cada tres meses (no seis). Es más prudente si tu perro juega mucho en pasto y convive con muchos perros.

Esperamos que esta información haya sido interesante para ti y nos cuentes si te funcionaron estos tips. Si quieres saber más sobre cómo evitar que tu perro coma pasto acércate a nosotros y pide información sobre nuestras asesorías de nutrición y educación canina.

Compartir: