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Bajas las maletas del clóset, abres el cajón de los trajes de baño, sacas los flotis con olor a mar, los niños brincan en las camas emocionados, ¡las vacaciones llegaron! Toda la familia irradia una energía particular y tu perro identifca muy bien que todos estos rituales sólo pueden significar algo, ¡él también se va de vacaciones al hotel canino DogDog!

Son vacaciones y Mateo, inquilino frecuente de Dog Dog lo sabe, y desde los ojos de este hermoso cánido, éstas son las vacaciones que él espera tener mientras toda su familia viaja tranquila sabiendo que él estará seguro, entretenido y contento mientras pasan días maravillosos lejos de casa.

Querida familia:

¡Llegaron las vacaciones! Estuve esperando desde las temporada vacacional pasada a que este momento llegara. Díganme que no me llevan con ustedes y que tampoco me dejaran en casa de los vecinos. Con ellos no hay tanta diversión, las telenovelas son aburridas, y su gato nunca quiere jugar. En cambio si me llevan a Dog Dog podré pasar los mejores días del año.

Ésta será mi oportunidad para demostrarles a todos mis amigos que ya no soy tímido, que ahora seré el primerito en darle la bienvenida a los novatos, y que ahora soy tan intrépido que me meteré a la alberca, salpicaré a todos con mi salto mortal, y ahora no dejaré que los perros me ganen la pelota, ¡esta vez voy preparado, he estado entrenando! La atraparé y haré que todos vayan tras de mí por ella.

Por si no fuera poco, me han platicado que ahora hay juegos de agility, ¡qué emoción! Todavía me dan miedo las alturas, pero seguramente algún humano me ayudará a trepar y, a cambio, me dará un delicioso bocadillo…¡Claro! No soy tonto, se que si me porto bien me consentirán con deliciosos premios.

Anda di que sí me llevas. Prometo aprovechar cada momento al máximo y cuando vuelvas te recibiré con mucha alegría, moveré mi colita hasta no poder más, porque tú eres lo máximo para mí (pero aquí entre nos, seamos honestos, en casa ¡no me sacas 4 veces diarias de paseo!).

Solo quiero pedirte una disculpa anticipada, voy a llegar tan cansado y me habré divertido tanto que a mi regreso tendré que dejarte de ayudar con el diseño del jardín, aún le faltan algunos hoyos para verse tal cual lo imagino, quitar un par de plantas que estorban un poco con la vista a casa del vecino y terminar de guardar mi colección de calcetines en la guarida principal, pero prometo que después de recuperarme terminaré. Y sé que volveré tan contento que por un rato olvidaré que el mensajero me cae mal, además debo portarme bien con él, pues quiero que lleve esta carta hasta tus pies.

En fin, hago lo que quieras para ti, ¡pero llévame a Dog Dog estas vacaciones!

Atentamente:

Mateo, el guardián de la casa.

PD: No olvides meter a mi maleta tus chanclas, quiero masticarlas con mis amigos de Dog Dog.

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