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La envidia es uno de esos sentimientos que consideramos más humanos y un tanto desagradables… La podemos observar desde la primera infancia cuando se presenta la clásica escena de dos pequeños que se niegan a compartir juguetes entre sí y que parecen sentirse más inclinados a tener aquellas cosas que pertenecen a los demás, sin importarles cuantas cosas lindas posean ellos mismos. Claro que ese no es el caso con los perros, porque ellos son dulces y tiernos todo el tiempo y nunca tienen esas emociones humanas… o esperen… Si dicen que los perros no sienten culpa, entonces ¿Mi perro siente envidia también?

¡Admítelo! tú también te has preguntado si eso que siente tu can cuando busca la pelota ajena y acapara las carnazas de la manada es envidia. Para no caer en especulaciones de si tu perro siente envidia o no, mejor escuchemos lo que la ciencia tiene que decir sobre esto, pues un equipo de investigadores de la Universidad de Austria realizó un estudio para conocer la verdad detrás de la envidia canina.

Ellos empezaron por hacer pruebas en 43 perros, en donde pusieron a dos canes en el mismo espacio, pidiéndole al primero de ellos que realizara un truco por el que recibía una recompensa mientras su amigo peludo observaba toda la acción. Después, le pidieron al otro cánido que había estado mirando que hiciera el mismo truco, pero al final no lo recompensaron con un premio, por lo que éste segundo se negó a repetir el truco cuando se lo volvieron a pedir.

Las parejas de perros utilizadas para la prueba eran por lo regular compañeros de juego o habitantes de la misma casa que tenían humanos en común, ésto reforzó la idea de que los canes se daban cuenta de la injusticia con la que se les negaba el premio después de hacer un truco, y que su negativa a repetir el truco era resultado de fuertes emociones asociadas con la misma.

En una segunda etapa de las pruebas para descubrir si los perros sienten envidia, le pidieron a los canes que colocaran su pata sobre la palma de la mano del humano. Cuando ninguno de los cánidos se veía recompensado por la acción, ambos seguían participando en la actividad, pero si después de hacer el truco a uno se le daban un premio y al otro no, entonces el perro sin recompensa se negaba a continuar colaborando.

Aunque se descubrió que los perros no presentaron cambios en su participación en el juego basándose en el tamaño de las recompensas, por decir, si a uno se le daba un trozo más grande de pan que a otro, sí se determinó que los canes pueden saber cuando estás siendo injusto con ellos y por lo tanto, los perros también sienten envidia. ¿Sorprendido?

En DogDog sabemos que aunque tal vez controlar las emociones de tu amigo peludo no es cosa fácil, sí puedes entrenarlo y rehabilitarlo para que el juego con otros canes sea más divertido y menos conflictivo. Así que si sientes que tu mascota es víctima de la envidia o hay algún comportamiento que quisieras mejorar, te invitamos a conocer nuestros programas de rehabilitación canina, en donde nuestros expertos trabajarán con tu can y te darán las herramientas que necesitas para mejorar su comportamiento.

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