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Los perros demandan atención, cariño y cuidados, probablemente no sean apropiados para todo el mundo, por lo que debemos encontrar a nuestro compañero  ideal, al que mejor se adapta a nuestro estilo de vida. Es la mejor forma de ser felices los dos. No querrás tener un perro que necesite  más de lo que puedas darle y que sea infeliz, ¿verdad? Vamos a ver qué se debe considerar antes de tener un perro en nuestra familia.

Los perros son animales  sociables por naturaleza, tu perro va a querer estar contigo. Si pasan demasiado tiempo solos, o si son ignorados, les cuesta mucho ser felices. Necesitan amor. Si a pesar de pasar poco tiempo en casa estás decidido a tener un perro, es muy importante que te encargues de socializarlo y educarlo  bien. De esta manera evitarás  malos  comportamientos propios de perros aburridos o con ansiedad por separación: destrozos (morder muebles, ropa, papeles, zapatos, etc), hacer sus necesidades sin control dentro de casa, ladridos y llantos, entre otras situaciones que pueden ser negativas para la familia y hasta para los vecinos.

Además de la socialización y educación que te hemos comentado, tener un perro requiere otras dedicaciones que no puedes ignorar. Algunas de las cosas que tu peludo  necesitará son:

  • Vacunas y desparasitaciones, así como atención médica cuando esté enfermo, baños y cepillado frecuente, ejercicio diario, alimentación de calidad y apropiada a sus necesidades y características  personales, accesorios adecuados e higiene de los mismos.

Lo mejor para encontrar a tu perro ideal,  es consultar a un asesor profesional y contarles tu caso. Antes de escoger al perro que consideras  ideal para ti, deberás plantearte una serie de preguntas. Por ejemplo:

  • Decide qué tamaño de perro deseas tener, si solo dispones de un espacio  pequeño, no es conveniente tener un perro muy grande.
  • Familiarízate con los requerimientos de ejercicio de la raza; ya que los perros han sido criados para propósitos muy distintos, tienen requerimientos de ejercicio  diferentes unos de otros. Si llevas un estilo de vida activo, puedes elegir una raza activa para dar largos  trotes o caminar por la montaña contigo. Si prefieres acurrucarte en el sofá con una película, elige una raza que esté contenta con tu estilo de vida relajado.
  • Considera los temperamentos de las razas. La raza puede influir de forma significativa en la personalidad del perro. Algunas  simplemente son muy grandes y muy llenas de energía; otras tienen temperamentos irritables y podrían morder a los niños  nerviosos que no saben cómo interactuar con ellos. Investiga respecto a los temperamentos de todas las razas sobre las cuales quieres saber si serían buenas para tu familia.
  • Infórmate sobre las necesidades de salud de cada raza. Cada raza de perro viene con su propio conjunto de problemas de salud conocidos. Debes decidir si los riesgos de salud de determinada raza son aceptables para ti. Dado que los perros mestizos tienen más variantes  genéticas, tienden a ser más saludables que los perros de raza pura. Si no quieres lidiar con un riesgo elevado de problemas  genéticos, considera evitar los perros de raza pura.
  • Piensa en cuánto mantenimiento puedes manejar. Las razas de pelo  largo pueden ser hermosas, pero requieren que las cepillen a diario. Las razas de pelo  corto solo necesitan cepillados  ocasionales y podrían ser una mejor opción para una persona que no quiera dedicar mucho tiempo al acicalamiento.
  • Decide si quieres un perro de raza  pura o uno mestizo. Un perro de raza  pura te dará un mejor sentido de cómo será su temperamento, ya que los perros a menudo se asemejan a sus padres. Sin embargo, si no prefieres una raza específica, considera adoptar un perro. La mayoría de los perros que están en refugios de animales son una mezcla de razas. Conseguir un perro de un refugio te permitirá ayudar a tu comunidad haciéndote responsable de un perro  no deseado o callejero.
  • Escoge un perro de la edad adecuada. El factor final que debes considerar antes de buscar un perro es si quieres un cachorro, un perro adulto o uno mayor. Cada uno de ellos tiene varias ventajas y desventajas. Un cachorro requiere de mucha atención, paciencia y cuidados; el primer  año del cachorro puede llegar a ser retador. En cambio, un perro adulto ya no requiere de cuidados tan específicos ni frecuentes, además, su temperamento ya lo tiene madurado.

Empezar a compartir la vida con un perro es una experiencia fantástica y puede traer grandes satisfacciones y muchos momentos de alegría. Para que esa experiencia y camino sean ideales, contacta a Dog Dog Encaminando a Tu Perro para que cuentes con la mejor asesoría.

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