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Actualmente estudiante de filosofía del ITESO, Ángel forma parte del equipo de investigación de Dog Dog. A través de las experiencias con su propia manada de perros y gatos, nos comparte sus reflexiones sobre los animales y el mundo de la filosofía, en una interesante mirada al universo con una perspectiva única.

En este artículo voy a hablarles un poco de la relación entre la disciplina en la libertad, siguiendo el pensamiento de quien recordarán, he designado como nuestro filósofo de cabecera en mi primera nota: Mark Rowlands. Así, empezaré por preguntar ¿cuál es la relación existente entre disciplina y libertad?

Comúnmente (y no pocos filósofos lo han manifestado de ese modo), la libertad se entiende como algo contrapuesto a la disciplina. En este contexto, la libertad se entiende como “La capacidad de hacer lo que yo quiera cuando yo quiera”; una visión que tanto Rowlands como yo compartimos, ya que no nos parece que se pueda vivir una vida obedeciendo simplemente al objeto de nuestro deseo. La vida para ser vivida en su plenitud requiere de orden y disciplina .

Y es que, por extraño que parezca, el filósofo Mark Rowlands hacía más que abocarse a la teoría y explica en uno de sus manuscritos cómo es que fue capaz de enseñar a un lobo al que nombró Brenin, en tan solo unas pocas sesiones de entrenamiento, a andar tras de él sin utilizar una correa, explicando que:

“Hay quien cree que adiestrar perros y, en mayor medida aún, lobos es cruel, como si uno fuese a quebrantar su espíritu o a acobardarlos de por vida. Pero, lejos de quebrantar su espíritu, cuando un perro o un lobo sabe exactamente lo que se espera de él, su confianza , y en consecuencia, su calma aumentan extraordinariamente. Es una dura verdad, que como dijera Nietzsche, los que no son capaces de disciplinarse por sí solos no tardarán en dar con alguien que se encargue de hacerlo por ellos. La relación entre disciplina y libertad es profunda e importante; lejos de oponerse a la libertad, la disciplina es lo que posibilita las manifestaciones de libertad que más valen la pena. Sin disciplina no existe verdadera libertad: tan solo libertinaje”.

Como bien lo explica Rowlands, la disciplina es lo que nos permite crear una vida, sopesar opciones y hacernos responsables a las consecuencias que de ello surjan. Si seguimos el camino del libertinaje, lo único que obtenemos es una vida donde siempre buscaremos únicamente el placer, iremos de placer en placer, huyendo siempre ante la primera sensación de displacer.

Vivir en libertad implica la disciplina, nos da la posibilidad de formarnos y de ser mejores de lo que éramos. Cierto es que éste no es un camino sencillo, pues conlleva muchas consecuencias negativas para el placer inmediato.

La libertad no es pues, opuesta a la disciplina, más bien, la disciplina es la apertura de la libertad. Con respecto al adiestramiento canino, lo que Rowlands nos transmite es muy importante: adiestrar una mascota, especialmente si es un perro, te ayudará a llevar una relación sana con él, con un gran potencial que llevará a ambos a sentirse más felices y plenos.

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2. Si alguno de mis lectores está interesado en profundizar en esta concepción de libertad, puede, por ejemplo leer “El Leviathan”. Otras posturas filosóficas que abordan la libertad desde un punto de vista semejante (aunque no en cuanto filosofía política, sino a filosofía de la vida, que no tiene mucho que ver con lo que plantea Hobbes) son los hedonistas. Un hedonista contemporáneo, que además es un excelente escritor es Michel Onfray.

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