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Si decides enseñar a tu perro a usar el bozal te invitamos a leer primero el siguiente  artículo Cómo adaptar a tu perro al bozal. Siempre que vayas a usar el bozal con tu perro es importante que tomes en cuenta los siguientes tips para evitar  usar de forma incorrecta esta herramienta.

Siempre que tengas un bozal en tus manos…

  1. No lo utilices sin antes haber adaptado a tu perro al bozal de forma adecuada. De lo contrario, lo más probable es que tu perro  perciba el bozal como algo incómodo o una experiencia desagradable. Su percepción puede empeorar con el tiempo, lo que puede provocar conductas de escape, manifestarse a la defensiva o de forma agresiva ante el bozal.
  2. Revisa que no sea un bozal de tubo. Estos son incómodos, pueden provocar asfixia en tu perro, o inclusive lacerar su hocico. Te invitamos a conocer los tipos de bozal que existen en el mercado y a elegir el ideal para tu perro.
  3. Utilízalo de forma estratégica, es decir, no solo lo uses cuando lleves a tu perro al veterinario o cuando va a convivir con algún perro con el que se lleva mal. El que tu perro use el bozal en actividades cotidianas, sobre todo sus favoritas o en aquellas que no lo necesite realmente, ayudará a que sea más sencillo para él usarlo cuando sea totalmente una necesidad.
  4. Evita  usarlo para corregir conductas, no es una herramienta para corregir el miedo o la agresividad. Si lo utilizas simplemente como herramienta para prevenir  mordidas, lo más probable es que el problema de conducta empeore. En cambio, si lo utilizas como medida de seguridad dentro de un programa de educación o rehabilitación de conducta, verás lo útil y positivo que es porque te permitirá que el perro tenga más oportunidades para socializar y/o progresar sin riesgos.
  5. Evita  usarlo para conseguir que dos perros que suelen pelearse, se lleven bien. Los perros podrían hacerse daño incluso teniendo el bozal  puesto, y el hecho de que se confronten a menudo  empeorará las cosas a la larga (se reforzaría el problema de agresión).
  6. Nunca lo uses para evitar que tu perro  destruya cosas cuando está solo en casa. El bozal no resuelve el problema, además de que podría lastimarse.
  7. No lo uses para evitar el ladrido de un perro. Los ladridos  excesivos pueden ser el resultado de un problema de ansiedad.
  8. Nunca lo utilices para castigar a un perro.
  9. No te confíes cuando un perro trae bozal. Siempre debes observar al perro mientras lo usa, ya que éste podría romperse, zafarse o lastimar al perro con el contacto  rudo.

Un bozal bien utilizado, es una herramienta que puede ser útil: no la desperdicies con un mal  uso.

Por Lina Palafox

Coach canino, experta en comportamiento, educación, adiestramiento y cuidado de perros. Directora y Co Founder de Dog Dog Encaminando a tu Perro, rehabilitador de conductas caninas, dogtrainner, terapeuta canino. Escritora, blogger y licenciada en Filosofía y Ciencias Sociales del ITESO.

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