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Existen un sin fin de juguetes, marcas, modelos, materiales y propósitos, ¿pero cuál elegir y cómo aprovechar al máximo sus cualidades?

Un juguete para tu perro podría significar “nada” al momento en el que se lo presentas. Sin embargo, el cómo se lo presentes y cómo lo utilices a su favor podría marcar la diferencia entre un juguete bien aprovechado o uno que quizás termine olvidado.

En DogDog recomendamos que al elegir un juguete, valores estas tres cualidades:

  1. Interactividad: Son juguetes que permiten que tú y tu perro jueguen juntos. El secreto de su función radica en que ambos los utilicen y consigan un momento recreativo positivo y que fortalezca su vínculo. Ejemplos: Pelotas, Frisbees, Nudos, Jaladeras, juguetes interactivos, etc.
  2. Funcionalidad: son juguetes que tienen una función específica para desarrollar o satisfacer algún instinto natural canino. Ejemplos: dummis, mordazas, tentempiés, trapos, etc.
  3. Durabilidad: Son juguetes que resisten mordidas y caídas, el perro puede jalarlos, masticarlos por un rato y entretenerse por hasta 90 minutos. Aunque sean durables, no es recomendable dejarlos por mucho tiempo porque todo tiene un límite de duración, además de que tu perro terminaría por perderle el interés.

 

Lo más importante es que una vez que elijas el juguete (sobre todo del tipo 1 y 2), sigas las instrucciones y lo utilices para convivir con él y no como una manera de entretenerlo mientras tu estás ocupado en algo más.

 

Una recomendación que hacemos es que tengas una variedad de juguetes, los guardes en un lugar inaccesible para tu perro y que elijas momentos estratégicos para dárselos y ponerlo a jugar un rato con cada uno.
Si quieres saber más sobre cómo utilizar juguetes para desarrollar instintos presarios, trabajar su mente, o cansarlo físicamente de manera adecuada, ponte en contacto con nosotros.

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