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Son muchas las personas a las que les gustaría ver a su perro disfrutar del agua, pero no siempre existe la posibilidad de acercarlo a esta experiencia desde temprana edad, que es lo ideal. Es por esto que te compartimos un poco de información y algunos tips para darle las primeras lecciones de nado para tu perro, además de consejos que te ayudarán a evitar crear un trauma en tu can si no está listo para esta experiencia.

¿Cómo saber si a mi perro le gusta el agua?

La primera recomendación es asegurarte de que a tu perro le gusta el agua, si le gusta ya tienes un paso a tu favor, de no ser así tendrás que buscar a un profesional que te ayude a quitarle el miedo a la misma.

  • Hay perros que desde cachorros son osados y se avientan al agua, los que andan de curiosos en charcos, regaderas, albercas u otros lugares con agua. Esa es la primera señal de que su experiencia será más rápida.
  • Observa si tu perro pisa los charcos, qué pasa si llueve y se moja. Si tu perro se muestra renuente a estos pequeños acercamientos al agua, toma nota y busca a un profesional.
  • Si por el contrario, tu perro se muestra confiado y desea meterse solo al agua, déjalo que experimente, no lo regañes (en caso de que no quieras que se moje) para no crearle una mala experiencia.

¿Cómo meter a mi perro por primera vez a nadar?

Dale su tiempo y su espacio

Lo primero es: ¡NO LO FUERCES!, ¡NO LO AVIENTES!, háblale bonito, siempre en positivo invitándolo a tocar el agua con sus patas, usa sus premios favoritos de preferencia si vez que se muestra algo renuente.

Haz de la experiencia algo gradual

Deja que se acerque cada vez un poco más. Unos día se acercará un poco, otros menos, pero lo importante es asegurarse de que progrese en cada experiencia.

Empieza con espacios pequeños

Tu perro no sabe medir profundidades de primera mano, esto algo que va aprendiendo conforme a sus experiencias, por eso es que no se avienta desde un principio (a menos que sea aventurero). Por lo anterior, te recomendamos tener una pequeña alberquita de niños o tina en tu casa para que a partir de ahí empieces el ejercicio de acercarlo poco a poco. Primero una pata, luego la otra, otro día las cuatro y así sucesivamente. Cada perro mostrará un progreso en tiempo y forma distinto. El objetivo es que siempre sea en positivo.

¿Cómo saber si está listo para ir a una alberca o al mar?

Lo mejor es que hayas preparado previamente a tu perro como mencionamos anteriormente, pero si no tuviste la oportunidad de hacerlo, te recomendamos ser muy paciente en su primera experiencia y aprender a manejar tus expectativas, pues aunque hayas imaginado una escena hollywoodense de tu mejor amigo peludo corriendo hacia las olas, puede resultar en todo lo contrario.

Si notas que tu can siente miedo o corre para alejarse de las olas, aplica una técnica similar a la descrita anteriormente, llévalo a una zona de poco oleaje (puede asustarlo el ruido de las olas y su inmensidad, además de que si se ve arrastrado por una ola, puede empeorarse la experiencia), después intenta aproximarlo al mar usando premios o sus juguetes favoritos.

Ojo, pasarás parte de tus vacaciones trabajando en esto si quieres que tu perro se acerque con gusto, pero confía en que si lo haces bien, esto le servirá de por vida. Aquí te dejamos una mini-guía de tips para sus primeras lecciones de nado:

  1. No lo obligues
  2. Usa premios o su juguete favorito para acercarlo al agua
  3. Acércalo a una zona del lago, mar o río que se encuentre tranquila
  4. Puedes lanzar algunos premios al agua para que vaya y meta la trompa y se lleve un premio, este juego incluso lo puedes aplicar en tu casa con su plato de agua.
  5. De preferencia mételo a agua dulce, ya que la salada lastima su piel, lengua, ojos y nariz.

Si tu perro ya se mete al agua, entonces supervisa que use las cuatro patas y que haga el “nado de perro” para que no se hunda ni se moje las orejas. Normalmente los perros saben hacerlo de forma innata ya que están en el agua, pero hay muchos otros que no, porque no reconocen sus cuartos traseros o se bloquean mentalmente. De no hacerlo, tendrás que llevarlo a una escuela de adiestramiento para que le enseñen a usar las cuatro patas, a flotar y a moverse con seguridad.

En Dog Dog tenemos programas especiales y podemos ayudarle a tu can a nadar, además de atender todas tus dudas al respecto y rehabilitarlo en caso de sufrir algún miedo o aversión al agua. Descubrirás que el nado puede ser algo muy divertido de compartir con tu mejor amigo peludo, si se hace positivamente, y quién sabe a la mejor nos veremos pronto en una albercada DogDog.  Escríbenos a [email protected] para más información sobre éste y otros servicios.

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